20.4.06

Una de muchas.

Hablando de pláticas profundas….

Ayer sostuve una con mi madre (fue inevitable).

- Porque te has alejado tanto de Dios?
- Madre, no quiero hablar de eso.
- Sisisisisisisisi, platiquemos, porque? Recuerda que Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.
- Que no madre, otro día, sales?
- Mi teoría es porque no te dio una pareja, cierto?
- …….


Porque me he alejado?
Como antecedente público querido, me volví cristiana evangélica a los 13 años, por una circunstancia familiar, de los 13 a los 23 fui una cristiana devota (que devota, devotísima), líder de grupos de estudio, maestra de niños, parte del coro, traía la Biblia para todos lados, etc., y de repente, me fui alejando lentamente, hasta ser la hereje que soy ahora.
Una de las enseñanzas más importantes de los cristianos, es que no debes de meterte (casarte, enrolarte, ennoviarte, arrimarte, o como quieran llamarlo), con un no-cristiano. (Inserte aquí la enseñanza del yugo desigual). Y eso no es todo, además de ser cristiano (requisito numero 1), no debe ser cristiano de banca (o tibio, como también se le conoce), o sea que debe ser un cristiano fervorosamente fervoroso, parte del coro, o co-pastor, o líder de jóvenes, o algo así. (requisito 1b).
Considerando que únicamente el 8% aproximadamente de los jóvenes son cristianos, el universo para buscar quelite se reduce considerablemente (nada más 92%), y que de ese 8%, solamente el 1.5% son “devotos”, hace que sea endiabladamente difícil conseguir un novio con estas características.
Conozco a más de 10 cotorritas cristianas que se quedaron esperando a que el líder de jóvenes (que luego se declaró homosexual), las pelara.
Ahora, para hacer más críticas las estadísticas, no solo era necesario ser cristiano, devoto. También hay otro tipo de “limitantes”, esto es, debe de tener (al menos), el mismo nivel de estudios, el mismo nivel socioeconómico, ser de buena familia, buen nombre, excelente reputación, guapo, (digo, las hijas de Dios se merecen eso y más, no?), y una lista interminable….. y sobre todo eso (si, hay más, y únicamente metiéndonos en este punto específico), ser aprobado por nuestros líderes.
Cualquier cosa inferior a esta, era descartada. Y de esa manera inculcan un miedo terrible a las jóvenes cristianas, unas expectativas prácticamente imposibles, y finalmente, una vida más solitaria que la de un champiñón.
Otra enseñanza que alguna vez oí, es que los cristianos no deberían pedir “quieres ser mi novia?”, sino “quieres ser mi esposa?”, porque deberían de ir con la certeza absoluta que esa persona es la elegida por Dios para ellos.
Así o mas demente?
Aquí quiero confesar algo público querido. Yo viví 10 años en ese error (hablo únicamente de las parejas, sigo siendo cristiana, aunque de banca, jejeje).
Soñaba con la pareja idealmente ideal, escogida por Dios, enviada específicamente para mi, con todos los requisitos arriba listados, y suspiré secretamente por un líder de jóvenes (ahora casado) de otra congregación.
Cuando me peló? Nunca, supongo que era la chavita número 1,958,201.25 en la lista de las que le tiraban el can.
Secretamente aún conservo los traumas, y al salir con alguien mi inconsciente cristiano pregunta “será esta la persona destinada para mi?”, y también de manera inconsciente, rechazo cualquier forma de compromiso más serio y formal que el simple salir al cine y tomarnos de las manos……
Y si siguiera ahí, sería (o quizá soy), la cotorrita número 11 en la congregación. Nunca, en mis 10 años de cristianismo devoto, llego nadie (nadie!!) que cubriera al menos las 2 expectativas. Y si llegaban, había lista de espera, y nunca llegó mi turno.

Así que si pudiera contestarle a la madre…. Si madre, esa es una (de muchísimas) razones por las que me he alejado…..


1 comentario:

Adrián dijo...

Sin palabras...

amargo