3.4.06

Sábado de pulgas

En el sur de Querétaro, existe una colonia popular, donde los sábados se coloca un tianguis por demás peculiar, pues en un solo lugar se congregan los colores y olores propios de un mercadito ambulante. Pero se diferencia de un tianguis corriente, que una sección del mercado esta destinado a “la pulga” , es decir, cosas de uso que están a la venta.
Y es francamente interesante recorrerlo, ver como se conjugan de una manera divertida los olores de la fruta fresca, de temporada, con los olores de lo arcaico, de los muebles de madera vieja, las muñecas de porcelana (muchas de ellas tuertas), de los colores vibrantes de las manzanas, rojas, enormes y tentadoras, la sandía jugosa, las naranjas amontonadas a los pies de las marchantas…. Y los colores perdidos de los libros sin portada, libros que valen 300 ejemplares de cualquiera de los best sellers de ahora (excepto HP, ja). Tesoros literarios que se malbaratan por 15, 10 y 5, dependiendo del grosor (de la ignorancia de los vendedores, ja).
Es enervante perderte entre chácharas sin valor, tornillos sin tuerca, refacciones de maquinas descontinuadas, películas de la extinta BETA, discos LP de cepillín, y de tatiana antes de operarse para lucir como eterna niña.
Sillas chuecas y despintadas, cunas de alcurnia llenas de telarañas, floreros que recuerdan la grandeza del México colonial, candelabros chimuelos, juguetes que mi abuelo confeccionaba en su taller, chácharas gringas sin valor, aparatos electrodomésticos con bulbos inmensos…… sabiduría y vida, historia y color, sabor y melancolía…..

Y todo este divague, pq también hay ropa de paca gringa, donde con mucho tiempo, paciencia y fé, encuentras algunas garritas con etiqueta (nuevecitas, pues), de marca, y por 20 pesotes. (As I do)
Llévelo, llévelooooooo!!!, es bonito, es barato, es robado.

Snif.

1 comentario:

Adrián dijo...

A mi me da flojera caminar por los tianguis y es que a cada paso te encuentras un pedigüeño, hay señoras que se paran a platicar con sus cuatro bultos de mandado y no te dejan pasar, hasta que se les hincha, Casi nunca encuentro lo que busco y hace una calor, que ni el infierno.

Me alegra ver que hayas cambiado tu forma de escribir, ya me empezaba a preocupar.

Besos (virtuales)