24.4.06

Poema Pedagógico

Uno de los libros que más me han marcado, que más recuerdo y que podría leer 25 veces seguidas, sin problemas, es sin duda alguna, el Poema pedagógico, de A. Makarenko.
El libro relata la vida en la colonia de trabajo para delincuentes juveniles Máximo Gorki, en la ex unión soviética de los años 20´s.
Lo que más me apasiona de éste libro es que es el reflejo de la vida de un hombre dedicado a la pedagogía, y cambiando vidas que pudieran catalogarse “inútiles”, o dadas por perdidas, y de esta colonia de Trabajo, salen médicos, ingenieros, pedagogos, tenientes, actores….. Una vida que realmente influye y cambia su entorno.
Y por sobre todo eso, el amor al trabajo como fuente primaria, el amor a una colectividad, a pertenecer a algo, a ver la disciplina, el orden y el estudio como los únicos medios de salir adelante.
Leí este libro por primera vez cuando tenía como 14 años, y realmente me impresionó, porque luego comparaba los modelos de educación con otras teorías como Sumerhill, (A. Sneill), y hoy, después de 12 años, sigo pensando que la educación debe ser tal como Makárenko la plantea.
En un cambio de casa, perdí este libro, que ya era solamente un grupo de hojas marcadas, dobladas, leídas y sin pastas (de tanto leerlo), y lo busqué por largo tiempo, hasta que este fin de semana, de la fuente menos impensable, volvió a caer a mis manos….
La primera noche leí 100 páginas, y no he podido soltarlo público querido.
La educación debe estar basada en el amor a una colectividad, a no esperar que nos manden, porque nosotros somos amos de nuestro propio destino, de nuestras esperanzas y nuestros sueños.
Ay, que bonito es lo bonito…..

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso pasa con los buenos libros. Por mi parte mi favorito es Taylor Caldwell y Charles Dickens (pero todo mundo lo conoce, así que no sería novedad).

Cuidate princesa

Adn

Guillermo Mano dijo...

Las fuentes menos esperadas son las que mejores sorpresas...

P.e: ¿Quién se iba a imaginar que iba a resucitar el segundo Robin en el cómic de Batman?

Está bien, mal ejemplo