9.7.17

Uno que no es de Cecilia....

Hola querida hoja en blanco.
Hoy por fin tengo una entrada que no involucra a mi pollito pelón.
Quería escribirlo en estos días que aun tengo el estómago hecho bola del berrinche, una mezcla de coraje y tristeza y decepción y todas esas cosas feas que normalmente no siento (Gracias a la vida).
Como antecedente, me considero una persona bastante antisocial. Y quisiera remarcar, negrita bold y cursiva la palabra bastante
Nunca me ha gustado andar de fiestas -convivio, jolgorio, bodas, funerales- de ningún tipo.
Como antecedente 2, tengo relativamente pocos amigos (pocos conocidos también), que se disminuyeron drásticamente cuando llegó Cc. En pocas palabras, me entregué a la maternidad.
Pero este 2017 (el año donde Cc llegaba a los dos años), me propuse en mi corazón salir de debajo de la piedra donde me metí por voluntad propia (y sin ningún remordimiento).
No vaya a pensar el querido lector que esto significaba que iría por el mundo haciendo nuevos amigos, invitando a todo el mundo a la pachanga, o que me iría a los bares a buscar con quien relacionarme nuevamente......
No, hice una lista (mental) de los amigos que realmente han estado junto a mi y que son importantes y así.... y pues organizaba pequeñas reuniones (ya de señora cuarentona, casada, enmadrada y responsable) donde pudiéramos platicar de los misceláneos de la vida y así.
Total que el día de ayer había invitado a 3 amigos muy queridos y muy viejos (ahora más viejos que queridos), con sus respectivas familias a pasar una tarde agradable en casa.
Y es en casa pq es más fácil controlar al ganado (aka Cc), que en un restaurante donde es necesario estar al pendiente cada minuto donde está y que está haciendo el mono.
En casa es -por decirlo de alguna manera- un lugar seguro donde puede -cuando menos- echarse a ver un ratito la TV, leer sus libros, andar papaloteando por ahí -esetera esetera (siento que he abusado de los guiones medios en esta entrada).
Total que desde la mañana me puse en acción. Levantar un poquito la casa. Hacer compritas de pánico de cosas que me faltaban, hacer botanita, poner cervezas en hielo..... nada en realidad muy complicado -pero nada habitual.
la cita era a las 14.00 horas.
Días antes 1/3 me había dicho que ese día tenía un curso de algo, pero que llegaba por la tarde, al cafecito.
Sin problema -pensé, me quedan aun 2/3 y 3/3 con sus respectivos significant others  
A las 13.00 horas, recibo otro mensaje, 2/3 decía que había tenido un imprevisto y que llegaría tarde....
-Llegas tarde o no llegas? -pregunté.
-Aún no lo se- respondió.

Y como en la canción de Sabina.... me dieron las 2, las 3 y las 4..... A esa hora decidimos comer.
Y pues no hace falta decir que no llegó nadie.

Mi corazón se maltrató un poco. Me sentí triste.
Definitivo entiendo que hay vicisitudes, igual prioridades, igual olvidos. El 3/3 es cirujano, así que imagino que mientras yo comía sólo con MrRat y Cc, él estaba en medio de una cirugía complicadísima de recto inflamado, no lo se.

El 2/3 me pidió una disculpa un poco después, pero con el corazoncito apachurrado, está complicado.

En fin. También tengo días grises.

A ver cuando se me ocurre otra fiestita desas.

Baygon