27.1.06

Loser....

Toda la vida competimos, desde que estamos en la panza de la mamá.
Compiten los gusanitos paternos para poder llegar primero a la fecundación, competimos contra nuestra mamá por el amor del papá (complejo de Electra, según don Freud) competimos en el kinder por hacer el dibujo más bonito.
Yo competí en el Jardín de Niños para ser la Reina de la Primavera (así de hermosa soy, público querido).
Competí en la primaria, por aparecer en el cuadro de honor, por participar en la escolta, en la secundaria participé en varios concursos, de conocimientos, de ballet, de declamación, de canto…. Más grande, de ser mejor que cualquiera en el cristianismo, de saber más versos, y memorizar más pasajes, de dirigir un grupo….
En el trabajo, ser mejor que mis antecesores, y en absolutamente todo… sean ejercicios, hacer mejor los ejercicios que los demás, aguantar más, así termine entregando el hígado después… simplemente ser mejor.
Es algo que esta dentro de mí, que no puedo controlar, es algo que a veces, no es saludable.
A veces, como hoy, que querer ser mejor que alguien más me lastima, (en todos los sentidos), y es un sentimiento de frustración muy grueso. Pero no puedo evitarlo, y no puedo controlarlo.
Snif.

2 comentarios:

Ebriopuerco dijo...

Creo que nunca es sano competir para ser mejor que otros como personas, no es sano compararse con nadie y basandose en esa comparación intentar ser mejor, aún así usted sabe que puede ser mucho mejor que cualquiera, solo dese la oportunudad e intentelo !!!
Mucho.

Adrián dijo...

la competencia llevada sanamente puede ser buena, e incluso nos da la opción de dar nuestro 100% ante otros.

No sé porqué este blog me recordó a uno anterior en el que nos criticaba fuertemente.

Saludos