12.10.08

Big Wedding!


El sabado estuve presente en la boda de una chica de la oficina.
Me divertí muchísimo, ellos se veían realmente contentos, y en general todo fue perfecto.

Tenía miles de años de no ir a una misa (ya saben, la crispicosa), pero esta vez me hice el propósito de ir. Fue una ceremonia cortita, y linda.
Hablaron de la santidad del matrimonio, de cómo no debemos verlo como un algo de úsese y tírese.
De valorar las promesas que se hacen frente algo tan sagrado (el matrimonio), y no andar tonteando con cosas que no.
Me puse a pensar. (bien por mi, que proactiva soy)
¿Cuántos hacen este tipo de promesas delante de "Dios" (entrecomillado pa que aplique pa crispis, no crispis y anexos) para luego romperla unos pasos más adelante?
No malentiendan, creo que si algo no funciona, es perfectamente válido decir "la regué, lo siento", y dejar las cosas por la paz.
Pa pronto, voto a favor del divorcio.
Pienso más bien en todos aquellos que están (estuvieron, ejem), en ese punto intermedio, donde no se tiene el valor de decidir por estar en algún lado de la cerca, y más bien tienen un pie de un lado y otro de otro.
Ya se que sólo son tonteras mías, pero yo espero que si algún día estoy en ese punto, de jurar amor y fidelidad eterna frente a un altar, lo haga desde lo más profundo de mi corazón.
Y también si ese algo no funciona, tener el valor de hablarlo.
Digo yo, no?
Por lo demás, nomás les dejo un par de fotos.

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