Estoy a 2 meses de cumplir 4 años con mi blog.
De repente, me pongo a leer los archivos. Cuanto he cambiado en estos 4 años.
Cuantas cosas buenas han pasado. Cuántos amigos nuevos he hecho. Cuántas lágrimas han estado manchando las hojas de mi bitácora.
Y ahora siento como muere poco a poco.
Hay quien se siente identificada con lo que escribo. Lo agradezco, aunque creo que lo que las identifica es el amor. Todos hemos sentido amor -y no nos han correspondido.
Anteayer estaba sentada en la puerta de la casa, mientras Frida olisqueaba el pasto de al rededor de la casa, revolcándose en la tierra y caminando de aquí para allá.
Yo me senté y miré el cielo.
Me puse a platicar con papáchuchito (costumbre cristianoide que de repente reaparece, no es contagiosa, no se preocupen)
Platicaba que me sentía un poco sola. No por vivir "sola"
per se. De alguna manera siento a la manada cerca de mi, aunque vivan en otro lado.
Es como la necesidad de tener a un "alguien". (si, yo y mis taradeces aparecen de nuevo).
Un alguien con quien cenar. Con quien conversar. Con quien desahogarme. Con quien reir. A quien amar.
Y pensé que desperdicié muchos años de mi vida crispi pidiendo por un "alguien".
Y contentándome con el "no yet" que siempre recibí por respuesta.
Lo han oído?
"Cuando Dios dice NO, lo que realmente quiere decir es -aún no es el tiempo. -Tengo algo mejor para ti. -blablabla yáquiris máquiris"
Y hasta hoy, no he entendido el NO.
Creo que ya es tiempo. A mis -casi- 30, creo que ya es el tiempo.
Porque no aparece?
No lo se.
Por que me enamoro de la gente equivocada?
No lo se.
Por que no puedo sentir nada por gente que "vale la pena"?
No lo se.
Por que sigo pidiendo por algo -alguien- que nunca llego?
No lo se.
Por que sigo esperando?
No lo se.
Sinceramente no se. Pero si de verdad lo crispi es la respuesta. .... Papá chuchito, ya es hora.
Estoy preparada.