21.3.12

Lo que uno carga en su morral....

Quería escribir desde principios de la semana, aprovechando el puente y el tema que tenía en la mente para contar, pero la huevonada a veces puede más, y si no fuera porque estoy esperando que termine de correr un proceso, seguramente éste post solamente sería un resplandor en los ojos de  mi abuela (si los postos pudieran ser eso...)
Además que no he pedido permiso de postearlo, pero confío que el regaño no sea muy grande, o en que termine por borrar la entrada.
En este puentito fuimos a la casa que mis suegros tienen cerca de Cuernavaca (se escucha más fancy llamarla así - aunque el pueblo se llame Coatetelco y sea la capital de las Miscélaneas y los Perros Huevones).
El día sábado, después de comer, yo me metí a la casa a echarme un coyotito post-atarrague, y mi Rat, su má, y algunos de sus tíos/primos se quedaron en el área común a echar un tequilita, lo cual derivó en una mediana peda.
Ya en la noche, y dentro de la casa, a la mamá de mi Gersito se le pasaron un poco las cucharadas (en realidad no tomo mucho, sin embargo, como no está muy acostumbrada, pues si estuvo un  poco intenso).
Como antecedente, quiero contarles que la familia de mi Gersito fue en algún tiempo Crispi (como yo), ésto cuando eran bastante chamacos, y la iglesia a la que asistían -que era de la misma denominación de la mía, incluso eran como cobertura de mi ex-igle- "orientaban" a los papás al uso de la vara de la corrección (pa pronto, a  agarrarte al chamaco a cuerazos), razón por la cual mi sueter no dudo en poner en práctica las cristianas enseñanzas, y más de una vez, si le tocó a DonRat dormir calientito de donde su espalda pierde el casto nombre.
Aqui quiero hacer un paréntesis, yo no estoy en contra de la vara de la corrección, creo que de vez en cuando se necesita ponerle un buen tablazo a un escuincle malcriado, pa que se eduquen -obvio, con los límites tambien crispiestablecidos.
Sin embargo, tal parece que a mi suetercita si le pesó haberle dado dos que tres (que cien o doscientos, no lo se) varazos a DonRat, que en medio de su "congestión etílica", comenzó a pedirle perdón con lágrimas en los ojos por haberlo cuereado.
Mi Rat de volada dijo que no había ningún pex por las correcciones, y que de hecho se le podía atribuir lo que el era (lo MUCHO que es) a ese tipo de educación. Pero parece que lo que quería mi suéter era desahogarse, porque de ahí se vinieron una serie de confesiones/reclamos/perdones de varias horas que terminaron por estresar/entristecer a mi Rat (y de paso a mi).
Creo que no vale la pena que cuente toooodo lo dicho en esa sesión - que al fin y al cabo, ni me acuerdo, ni les atañe, jaja- pero si quiero enlistar como mis conclusiones del momento:

  • Cuando escuchamos algo que nos hiere o enoja, no debemos de dejar de pasar los MILES de años para sacarlo en un reclamo de borrachera, tenemos que ser lo suficientemente fuertes como para encararlo, muchas veces ni siquiera es cierto -como en el caso del fin de semana- sin embargo, lo ha traído encima durante muchos años, y NI AL CASO.
  • Lo que hemos hecho -bueno o malo y por mucho que nos duela- son cosas que ya no podemos cambiar, por mucho que se llore o se pida perdón, NADA cambia el pasado. Hay que aprender a vivir y convivir con él, porque si lo seguimos jalando, es algo que no nos deja crecer como individuos e individuas .
  • Todos nos hemos equivocado alguna vez, TODOS, hemos hecho cosas que no debimos, dicho cosas que no pensamos, pensado cosas que no eran correctas, y de igual manera, todos hemos tenido que pedir perdón, no podemos decir que perdonamos, si lo seguimos trayendo encima, de verdad, son cosas que en el morral pesan mucho, y que no sirven para nada. Si ya nos pidieron perdón y después de mil años sigues cantándolo, algo no está bien, neto.
  • La vida que tenemos es la que hemos elegido vivir (buena o mala), todo es producto de nuestras decisiones (buenas o malas), nadie tiene la culpa y nadie tiene que agradecer lo que hacemos, ni culparnos por lo que dejamos de hacer, no podemos esperar que la gente nos viva agradecida por un esfuerzo, ni  juzgándonos por un error. Dejar hacer, dejar pasar.

Me quedé estresada, no tengo nadita en contra de mi sueter -de hecho, la aprecio genuinamente- sin embargo me preocupa ver la cantidad de bagaje que está cargando todo el tiempo, todo lo que la lastima y que tiene años luz que pasó, y no se que hacer. Quisiera ayudarla, pero en realidad no se cómo, pues al final del camino, sólo de ella depende dejar todo, porque ha de ser realmente desgastante cargar tanta piedra encima, muchas de las cuales ni siquiera le pertenecen.

En fin, que complicada es la vida.

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