25.2.08

Crispis

Que ridículos somos a veces los crispis.
Este fin de semana, fui (de gorra, 100%) a una fiesta en un conocido y muy muy fancy salón de la Ciudad.
Por ser un salón tan fancy, decidí básicamente ir a ver si veía chicos guapos muy guapos.
Grande fue mi decepción al darme cuenta que eran unos 15 años.
Aunque yo recuerdo que cuando tenía 15 años lucía bien pero bien moco. Ahora no. Las niñas de 15 no parecen de 15.
Y en comparación, los niños de 15 parecen de 12.
Total que una vez descartada la idea que vería guapos muy guapos, me enteré que aparte era fiesta crispi.
Al arranque del huateque, el padre de la quinciañera pidió disculpas públicas a los invitados a la fiesta, porque no habría alcohol, porque su hija le había pedido expresamente que no hubiera alcohol, y él se acordó cuando para divertirse necesitaba haber alcohol de por medio.... pero que desde que jesucristonuestroseñor lo encontró, ya no lo no necesitaba.
En fin, yo ni tomo, pero la aclaración me pareció de sobra.
Luego, invitaron al pastor de la iglesia, quien se chutó un mensaje de casi una hora, en un ambiente de muchísima gente no crispi.
Aburrido.
Luego, la clásica niña que se quiere lucir, y que "le preparé a mi prima esta canción", y que se trepa a cantarla.
Parecía tucán en celo, pobre niña.
Porque aparte era una rola que cero que ver con la quinceañerez, un aria asi medieval y todo el pez.
Pero era pa la prima y palagloriadedios.
Luego el papá, otros 40 minutos diciéndole a su hija que "mira que importante es ser crispijoven, crispialejada del crispipecado" y demás.
Luego valses de crispijóvenes...... total que cuando quisieron bailar, al versátil ya nomás lequedaba una hora de actuación.

Jaja.

Pero cené bien rico. Y de gorra

1 comentario:

Queen dijo...

tucan en celo jajajajaja